Consiste en realizar una valoración del ciclista, en carretera en su bicicleta habitual.
El deportista acudirá con su bicicleta y equipación (casco incluido) para realizar 5 subidas progresivas a un puerto de 1.550 metros de longitud (pendiente de 6%).
El objetivo es determinar los ritmos individuales de entrenamiento en función del estado de forma en ese momento.
Se valorarán también, a través de la monitorización de parámetros físicos (frecuencia cardiaca, potencia, lactato sanguíneo etc.), varios aspectos biomecánicos y metabólicos que ayuden a mejorar el rendimiento en bicicleta.
Nota importante.
Si las condiciones meteorológicas no permitieran el correcto desarrollo del test este podría verse aplazado, o trasladado a otro entorno más favorable.
El deportista deberá tener un reconocimiento médico previo que garantice su correcto estado de salud para la realización del test.